Observar
Antes de tocar al paciente, mira si abre los ojos de forma espontánea, si habla y si se mueve. Muchos pacientes ya puntuan E4 V5 M6 sin ningún estímulo.
Valora los tres componentes — apertura ocular, respuesta verbal y respuesta motora — y obtén al instante la puntuación total de 3 a 15 con su desglose E + V + M y su interpretación.
La clasificación en leve, moderado y grave es orientativa y depende del contexto clínico: mecanismo de la lesión, evolución en el tiempo, sedación, alcohol o drogas, hipotermia, hipoglucemia y focalidad neurológica. Una puntuación ≤ 8 se asocia clásicamente a coma y a riesgo de no proteger la vía aérea.
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Aviso: herramienta de apoyo educativo y clínico. No sustituye la valoración de un profesional sanitario ni constituye un diagnóstico. Las decisiones clínicas deben basarse en la evaluación completa del paciente.
Observa primero al paciente en reposo, después habla en voz normal, luego en voz alta y solo al final aplica presión. Nunca empieces por el estímulo doloroso.
En cada componente se registra la mejor respuesta obtenida, no la media ni la peor. En la respuesta motora se valora el mejor brazo.
Comunica siempre E + V + M, no solo el total: «E3 V4 M5 = 12» dice mucho más que «Glasgow 12».
Los tres componentes y sus descriptores. La suma mínima es 3 (1+1+1) y la máxima 15.
| Pts | Apertura ocular (E) | Respuesta verbal (V) | Respuesta motora (M) |
|---|---|---|---|
| 6 | — | — | Obedece órdenes |
| 5 | — | Orientada | Localiza el dolor |
| 4 | Espontánea | Confusa | Retirada al dolor (flexión normal) |
| 3 | A la orden verbal | Palabras inapropiadas | Flexión anormal (decorticación) |
| 2 | A la presión (dolor) | Sonidos incomprensibles | Extensión (descerebración) |
| 1 | Ninguna | Ninguna | Ninguna |
| NT | No evaluable | No evaluable | No evaluable |
Paciente alerta o con alteración leve. En el traumatismo craneoencefálico leve sigue siendo necesaria la vigilancia: un GCS 14 puede empeorar.
Alteración moderada de la consciencia. Requiere monitorización estrecha y reevaluación frecuente, porque el deterioro puede ser rápido.
Coma. Un GCS ≤ 8 implica riesgo alto de no proteger la vía aérea y obliga a valorar el manejo avanzado de la vía aérea y la atención urgente.
Los puntos de corte son convencionales: distintas guías y escenarios (prehospitalario, urgencias, UCI, pediatría) matizan los límites. Interpreta siempre la puntuación junto al resto de la exploración y a su evolución en el tiempo.
La Escala de Glasgow es fiable solo si se aplica igual siempre. El esquema clásico de la escala es observar → estimular → puntuar.
Antes de tocar al paciente, mira si abre los ojos de forma espontánea, si habla y si se mueve. Muchos pacientes ya puntuan E4 V5 M6 sin ningún estímulo.
Voz normal → voz alta → presión. Si no responde a la voz, aplica presión durante un máximo de 10 segundos y de forma creciente.
Puntos recomendados: lecho ungueal (yema del dedo), trapecio y reborde supraorbitario. Evita el esternón, el pezón y los pinchazos: lesionan y no aportan.
Localiza (M5) si lleva la mano por encima de la clavícula hacia el estímulo. Si solo aparta el brazo con rapidez, es retirada (M4).
Pide dos órdenes distintas que no sean reflejas («saca la lengua», «levanta dos dedos»). Apretar la mano puede ser un reflejo de prensión.
Explora ambos brazos y registra el que mejor responde. Las piernas no se usan para puntuar la respuesta motora de la escala.
Cuando un componente no se puede valorar, no se le asigna 1 punto: se marca como NT (del inglés not testable) y el resultado se informa por componentes, sin un total global que induzca a error.
Abre los ojos al llamarle (E3), conversa pero no sabe en qué día está (V4), obedece órdenes sencillas (M6).
E3 + V4 + M6 = 13 · leve
Abre los ojos solo con presión (E2), emite quejidos sin palabras (V2), lleva la mano hacia el estímulo por encima de la clavícula (M5).
E2 + V2 + M5 = 9 · moderado
No abre los ojos (E1), no emite ningún sonido (V1), extiende el brazo con el estímulo doloroso (M2).
E1 + V1 + M2 = 4 · grave
Abre los ojos espontáneamente (E4), intubado: respuesta verbal no evaluable, obedece órdenes (M6).
E4 + V-NT + M6 · total no sumable
Es una escala clínica que valora el nivel de consciencia mediante tres componentes: apertura ocular (1–4), respuesta verbal (1–5) y respuesta motora (1–6). La suma va de 3 (ninguna respuesta) a 15 (alerta y orientado). Se usa en urgencias, cuidados intensivos, atención prehospitalaria y planta.
Porque cada componente puntúa como mínimo 1 punto, incluso cuando no hay ninguna respuesta: 1 + 1 + 1 = 3. Un «Glasgow 0» o un «Glasgow 2» no existen en la escala.
De forma orientativa: 13–15 leve, 9–12 moderado y 3–8 grave. Un GCS ≤ 8 se asocia clásicamente a coma y a riesgo de no proteger la vía aérea. Estos cortes son convencionales y deben leerse dentro del contexto clínico y de la evolución del paciente.
El componente afectado se registra como NT (no evaluable). En un paciente intubado se informa, por ejemplo, E4 V-NT M6, sin dar un total global. Si el paciente está sedado, indícalo junto a la puntuación: la escala refleja también el efecto del fármaco.
Siempre la mejor respuesta de cada componente, y en la respuesta motora el mejor brazo. Las extremidades inferiores no se usan para puntuar.
En niños que ya hablan con normalidad se puede usar la versión del adulto. En lactantes y preescolares se utiliza la Escala de Coma de Glasgow pediátrica, que sustituye los descriptores verbales por otros propios de la edad (balbuceo, llanto consolable, irritabilidad).
El GCS-P resta al total de la escala la puntuación de reactividad pupilar (0 si ambas pupilas reaccionan, 1 si no reacciona una, 2 si no reacciona ninguna). El resultado va de 1 a 15 y afina el pronóstico en el traumatismo craneoencefálico grave.
Es gratuita y sin registro. El cálculo ocurre por completo en tu navegador: no se envía ni se almacena en ningún servidor ningún dato del paciente. Puedes usarla desde el móvil sin instalar nada.
La Escala de Coma de Glasgow (Glasgow Coma Scale, GCS) fue descrita en 1974 por Teasdale y Jennett en Glasgow para dar un lenguaje común y reproducible al nivel de consciencia. Antes de ella, términos como «estuporoso» u «obnubilado» significaban cosas distintas para cada profesional. Su valor está en que cualquier miembro del equipo, en cualquier turno, puntúa lo mismo ante el mismo paciente.
En la práctica se usa para clasificar la gravedad del traumatismo craneoencefálico, decidir la intensidad de la vigilancia, ayudar a valorar la necesidad de proteger la vía aérea cuando la puntuación es baja, detectar deterioro comparando valoraciones sucesivas y comunicar el estado del paciente en los traspasos y en la activación de equipos de emergencia.
Su mayor fortaleza es también su límite: es una escala de respuesta, no de causa. No dice por qué el paciente está así, no distingue una lesión estructural de una intoxicación y no sustituye la exploración neurológica completa, las pupilas, las constantes, la glucemia ni la imagen. Por eso se registra junto a la hora, al desglose E + V + M y a las circunstancias (sedación, intubación, alcohol), y se repite: en la Escala de Glasgow, la tendencia informa más que el número.